Los pimientos de padrón son una joya gastronómina conocida incluso fuera de España. Pero, ¿sabes de dónde vienen específicamente? Deja que te cuente.

Este fin de semana ha sido estupendo, he contactado con viejos amigos de Galicia una tierra tan maravillosa.Hice estos amigos cuando mi padre viajaba por motivos de trabajo a esta tierra. De la cual se quedó prendado tanto de sus lugares, de su gente y  por supuesto de su gastronomía.

Hay un municipio de la provincia de La coruña, en la comarca de Sar, llamado Padrón. Donde encontró grandes amistades, que aún conservamos. Un lugar entrañable en sus paisajes y en sus gentes. Con ellos pasó esa época en la que le tocó estar lejos de casa. Empezó así a establecerse una estrecha amistad de la cual nos hizo participe en seguida.

Empezamos a ir en algunos periodos vacacionales al igual que ellos venían a nuestra tierra. El sábado, cuando estuvimos hablando, empezamos a recordar esas barbacoas al caer la tarde. Y cómo no, algo a lo cual mi padre se aficionó enormemente, los Pimientos de Padrón.

Una de las más clásicas tapas gallegas. Y están tan buenos que se comen como entrante, más que como acompañamiento. La mejor parte era no saber cual nos iba a picar ya que, hasta que no los tienes en la boca es casi imposible. Aunque haya trucos para saber cuál será picante y cuál no, se perdería toda la gracia del azar.

Pimientos de Padrón: Trucos y Consejos

Pero vamos a ser buenos y explicaros dos pequeños trucos para los que no sean tan fanáticos de lo picante:

  1. Se dice que los más picantes son aquellos que sean más puntiagudos, o incluso tengan un color más mate antes de ser pasados por la brasa.
  2. Otro truco es simplemente darle un bocado preventivo a la punta, en lugar de comerse el pimiento entero de un bocado. De esta forma, ya sabrás y estarás prevenido de los que pican de verdad.
  3. Si te toca uno picante, ¡no intentes bajar el pique con agua! Mejor comerse un trozo de pan o beber leche.

Pero si te gusta el picanta tanto como a mi, seguramente te comas los Pimientos de Padrón de dos en dos. Para tener siempre más probabilidades estadísticas de que haya uno picante. ¡Que sé que es lo que buscas!

Así como bien os he dicho este fin de semana cuando he hablado con ellos, me he llevado una alegría al saber dentro de muy poco vienen a visitarnos. Así que no lo he dudado y voy a preparar una barbacoa para disfrutemos de un gran día. Y para que recordemos viejos tiempos, he pensado, en hacer una receta en la que sean un ingrediente esencial los Pimientos de Padrón, aunque ahora ya  podemos encontrarlos en cualquier época del año, los  mas auténticos se comercializan entre el 1 de Mayo y el 31 de Octubre y por supuesto se como dar con los ellos.

 

Receta: Entrecot a la Parrilla con Pimientos de Padrón

Dicho esto, voy a preparar un Entrecot a la parrilla con Pimientos de Padrón. Igual que las que preparaban nuestros padres. Y para que vosotros, si queréis, la disfrutéis también.

INGREDIENTES

4 filetes de Entrecot (carne tierna y gustosa, de 1 centímetro de grosor).

250 gramos de pimientos de Padrón

250 gramos de pimientos dulces pequeños

1 cucharada de aceite de oliva

1 cucharada de vinagre de Módena

Sal gruesa al gusto

PASOS

  1. Ponemos a macerar la carne mezclando aceite y vinagre (éste como bien sabéis, ablanda la carne y en este caso es genial porque esta carne es blanda ya de por sí, por lo que va a quedar perfecta). La dejaremos un ratito para que repose, 30 minutos apróximadamente.
  2. Una vez que la parrilla tenga la temperatura adecuada, ponemos a asar los pimientos hasta que estén bien hechos. Girándolos durante 15 minutos apróximadamente hasta que este en su punto, tostaditos.
  1. Unos minutos antes de que los pimientos estén en su punto, ponemos en la parrilla los filetes. Y además, sin miedo, ya que con Carboquick no van a quemarse al no hacer llamas. Gracias a ello, sacaremos una carne muy jugosa y tierna. Cuando esté en su punto, retiramos y añadimos la sal gruesa, cada uno a su gusto. Podemos servir con un vino Tinto de nuestra tierra que seguro que lo acompaña estupendamente.

Y ya sólo nos queda disfrutar de este fantástico plato en compañía de nuestros amigos.

Espero que vosotros la probéis y os guste tanto como a mí.

¡Un saludo a todos y nos vemos en la siguiente aventura gastronómica!