Dice el refrán que eres lo que comes.  Nada más cierto a día de hoy.

Estamos rodeados de productos diseñados para durar el doble de lo que naturalmente les pertenece.   Con sabores y olores mucho más intensos, tamaños y brillos que nos piden a gritos que compremos compulsivamente.

Las alergias crecen, antes eran menos comunes, estamos rodeados de productos químicos que no se saben como nos afectan hasta varios años después.

Todo está preparado y estudiado para que compremos, compremos y compremos.

Pero, ¿a qué precio?

Entendemos que la vida y la economía no están para dar saltos de alegría, pero deberíamos aprovechar nuestra sabiduría para poder comprar de una forma más inteligente, más sana, mejor.

Ganaríamos por partida doble, la primera es nuestra propia salud y la de nuestra familia.  Solo con esto deberíamos de darnos por satisfechos.  Aceite de palma, ceras en las frutas para que tengan mas y mejor color, exceso de conservantes y colorantes, sabores artificiales y una de las peores cosas, las pastillas o líquidos de encendido para el carbón de barbacoas.

Los componentes mas usuales en estos tipos de productos son la parafina y el queroseno.  Los dos derivados del petróleo y al usarlos, todos los gases, sabores y olores se impregnan en la comida, así como algunos de sus componentes, ninguno de ellos especialmente sano para nosotros.

Tengan cuidado al usarlos, no es lo más sano para su familia.

Y la segunda contrapartida en positivo, es que daríamos un mensaje claro al mercado, le estaríamos indicando que tipo de productos queremos en nuestros supermercados y sabemos que cuando el cliente demanda algo, el mercado suele adaptarse para seguir vendiendo.

La vida es demasiado bonita para no disfrutarla y no se necesita grandes actos para ello.

El mar, la playa, la montaña, la naturaleza, un fin de semana con los amigos, la familia, los hijos…  el mundo es increíble y debemos cuidarlo como si fuésemos nosotros mismos.

Si te organizas puedes disponer de tiempo libre para disfrutar de mil maneras, si apartas por un día los problemas, veras el mundo de otra manera.  Disfruta con la familia y amigos, las cosas mas simples, si las miras con detalle, te parecerán increíbles.  Vive bien, vive sano.

Solo requiere un pequeño esfuerzo por nuestra parte, el de elegir mejor los alimentos que queremos tener en nuestros hogares.

Un poquito de conciencia nos permitirá cuidar mejor el planeta, ser mas responsables y alimentarnos mejor.

No más químicos que alteren el olor y sabor de los alimentos.  No más químicos que afecten a la salud de nuestra familia.  No más químicos y más producto natural.

Una comida sana nos dará mejor color de piel, mas fuerza y salud, ganas de salir a vivir y disfrutar, mas conciencia sobre nuestro mundo y lo que nos rodea, nos hará mejores.

Te permitirá hacer deporte con mas ganas e intensidad.  Veras como la salud se convertirá en una prioridad para ti, tu familia y tu entorno.

Cuando os reunáis con los amigos y hagáis una barbacoa, recordad estas palabras y si está en vuestra mano, no utilices químicos para encenderla, existen productos que os permitirán disfrutar sin esfuerzo y de una forma completamente sana y ecológica.

Carboquick

Podréis comprobar como el olor y sabor de los alimentos mejora muchísimo.

Parrilladas de verduras, pescado, carnes y las mejores recetas que puedas hacer a la barbacoa, pero de una forma sana y sin químicos que afecten a la comida y a nuestra salud.

Date un poquito de tiempo a la hora de hacer la compra, se inteligente, mira por ti y el futuro de tus seres queridos.

Hazte un regalo estas navidades, come sano, vive mejor.